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Adamastor Vigila Lisboa

Adamastor vigila Lisboa

El primer nombre era sincero; el segundo, publicidad. Cuando en 1488 Bartolomeu Dias llegó lo llamó “El Cabo de las Tormentas”, pero el rey consideró oportuno bautizarlo “El Cabo de la Buena Esperanza”, no parecía alentador que el nombre de un destino anunciara sus dificultades. Diez años después, cuando fue el turno de Vasco de Gama, lo esperaba una enorme criatura que embravecía al mar y amenazaba despedazar las embarcaciones. Se llamaba Adamastor y no tardó en contar sus tristezas al capitán, al menos así lo imagina Luis de Camoens en “Los Lusiadas”. Los portugueses han celebrado las proezas de sus marinos en diferentes monumentos, pero en una tierra famosa por su poesía también parece justo honrar a las criaturas imaginarias que los atormentaron. Desde el mirador de Santa Caterina en Lisboa, en medio de los acordes de las guitarras y de los colores de la tarde, se levanta en piedra la vieja criatura. Ahora permanece condenada a cuidar la ciudad de sus rivales, esos marinos que supieron atravesar el paso y unir, en un mismo viaje, dos mares.

C´redito de la imagen: Joao Correia

Esta entrada tiene 4 comentarios
  1. Fernando, muchas gracias por contarnos sobre este monumento en Lisboa, que tal si te animás y escribes sobre otros. La verdad me transporta a esos lugares con magia.

  2. Fernando que dicha su evocación poética e histórica de Portugal. Camoens y los demás grandes, referidos por usted en otras ocasiones: Fernando Pessoa, Eca de Queiros (El Mandarín) José Saramago (Viaje a Portugal, El año de la muerte de Ricardo Reis).

    Un oporto, mucho Fado y Saudade.

    Gracias!!!

  3. Pues la historia de Adamastor está en Camones principalmente y esta estatua, en este mirador, aparece varias veces en “El año de la muerte de Ricardo Reís”, uno de mis libros favoritos de Saramago.

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