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Parir O Vomitar Conejos

Parir o vomitar conejos

Dentro de los relatos de Cortázar “Cartas a una señorita en Paris” ocupa un lugar privilegiado. La forma es convencional; el tema, fantástico. Pero no es la fantasía que cumple determinada utilidad como una máquina del tiempo o un genio que otorga deseos, sino una fantasía inútil y divertida, como muchas que imaginó el autor. Las cartas cuentan el curioso episodio de una persona que vomita conejitos, que gradualmente invaden el departamento. La historia universal también registra pasajes donde el conejo es un inesperado protagonista. En el siglo XVII apareció el caso de un cirujano de nombre John Howard que socorrió a una mujer que parió conejos: las criaturas salieron mutiladas y muertas. Un escéptico investigó el caso y propuso una operación. Ante el terror del bisturí, la mujer, Mary Toft, confesó: pensó que conseguiría una pensión diciendo que había parido conejos, habilidad extraordinaria sin duda pero inútil, cuando todo lo que había hecho era introducir en su interior unos cuantos pedazos.

Crédito de la imagen: @veryfatrabbit

Esta entrada tiene 2 comentarios
  1. Fernando. Quizás más imaginación que fantasía es el cuento de La noche boca arriba de Cortázar, más impactante, extraordinaria y como todos los sueños, en mi opinión, el tiempo cíclico. Genial la anécdota de la parturienta.

  2. Ese es otro relato maravilloso, está entre mis favoritos de Cortázar. Una locura esta señora y lo peor fue que un médico le alcanzó a creer…

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