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¿Cómo Llevar Un Diario De Lecturas?

¿Cómo llevar un diario de lecturas?

Un diario de lecturas es una oportunidad maravillosa de registrar nuestras impresiones sobre las obras que han llegado a nuestras manos. Así podremos darle una ayuda a nuestra memoria e incluso contrastar la forma en que el libro crece en nuestro recuerdo. Aquí encontrarás algunas ideas de cómo llevar el diario, desde luego esto tan solo es una referencia.

  • ¿Abrir un archivo o comenzar un cuaderno? En el computador todos los archivos se parecen entre sí. Nuestra memoria funciona mejor con la particularidad que brinda un cuaderno.
  • Cuando se piensa en un diario se piensa en escribir a cada oportunidad que leemos el libro. Esto sería muy interesante de hacer, pero para muchos resulta dispendioso. La sugerencia: escribe cuando termines la lectura, pero también lee pensando qué vas a escribir después.
  • Primero la información básica del libro, incluyendo la editorial y, si lo hubo, el nombre del traductor. Resulta frecuente pasar por alto esta información, sin embargo hay traductores que realizan un trabajo excepcional y que bien vale tenerlos en nuestro radar. Hay otros, que por las razones opuestas, vale también recordar.
  • Guarda una cita que te parezca fundamental de la obra. Suele pensarse el libro por el contenido, pero el autor es una voz, un estilo en particular que a veces queda retratado en una cita que hayas considerado esencial. Escógela por la pertinencia de la idea, pero también por el estilo. Ayer encontré una de Isak Dinesen que me encantó: “La Vida y la Muerte son dos cofres cerrados, cada uno de los cuales contiene la llave del otro.”
  • Haz tu propia síntesis de la obra. En la universidad se anima a escribir una serie de reflexiones de corte impersonal, pero este es tu diario de lecturas y mientras más personal y más entretejida la información, mejor. La memoria funciona también por emociones.  Establece un límite para la síntesis.
  • ¿Calificar la obra? Hay varios lectores que sienten esta inclinación y, si es la tuya, adelante. Lo importante es recordar que hay un componente lúdico al respecto y no estás sellando un pacto inamovible con tus opiniones. Resulta extraño, pero hay libros que recién terminados se sienten de una forma, pero con el tiempo crecen y se vuelven imprescindibles. Hablo de ti “Cartuja de Parma”, hablo de ti.
  • Si llegaste a la obra por un conocido, por una referencia de otro autor o por un librero, bien vale la pena anotarlo.
  • Cada libro tiene decenas de referencias a otras lecturas, pasajes que resultan de muchísimo interés. Hace poco me leí un libro sobre Marco Polo donde uno de los personajes habla por dichos y algunos fueron muy divertidos: “Con un ojo en el gato, con otro en el sartén.” Allí en el diario quedaron los que más me gustaron.
  • Si es un libro de cuentos o de ensayos, anota aquellos cuentos que más te gustaron.

Parece mucho trabajo, pero la lectura no se trata de una maratón de cumplir con cientos de páginas, así como degustar vino no se trata de vaciar botellas. Estas herramientas ayudarán a mejorar la calidad de la lectura y darle más aliento a nuestra curiosa vida de lectores.  Si llevas tu diario podrás, en unos meses, volver las páginas y mirar cómo desfilan de nuevo algunos de los momentos que más te cautivaron en el pasado.

Crédito de la imagen: Amy Nelson

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